Cuando la ciencia es el futuro del país, pero para TV Ciudad no: ¡qué lástima!

Nos pasamos hablando del futuro. Que Uruguay tiene que apostar por la ciencia, que hay que invertir en investigación, que la innovación es el camino y que nuestros jóvenes necesitan acercarse al conocimiento. Lo escuchamos en discursos políticos, conferencias y presentaciones institucionales. Parece que todos estamos de acuerdo.
Hasta que llega el momento de darle un lugar a la ciencia en la televisión.
TV Ciudad decidió que SobreCiencia no volverá a su pantalla en 2027. Después de seis temporadas, el programa de divulgación científica no tendrá una séptima edición. La noticia fue comunicada por Gustavo Villa, conductor y director del ciclo, luego de recibir la información de que la dirección del canal no daría continuidad al proyecto.
Detrás de SobreCiencia hay un equipo de periodistas y profesionales que merece ser reconocido. Gustavo Villa, Alexandra Perrone y Daniela Hirschfeld son los tres periodistas especializados en ciencia que conducen el programa. A ellos se suman Fernando Domínguez, en la realización, y Claudio Delgado, en la producción.
El proyecto nació en 2015 como un programa radial y llegó a la pantalla de TV Ciudad en marzo de 2021. Desde entonces construyó un espacio para contar qué se investiga en Uruguay, quiénes están detrás de esos trabajos y por qué sus resultados importan. A través de entrevistas, informes y conversaciones, acercó la ciencia a un público que no necesariamente tiene formación especializada.
En una televisión donde los espacios dedicados a la divulgación científica no abundan, SobreCiencia consiguió sostener una propuesta durante seis temporadas. Eso requiere trabajo, investigación y, sobre todo, la capacidad de explicar temas que muchas veces parecen reservados a los laboratorios y las universidades.
Es cierto que un canal tiene derecho a renovar su programación. Ningún programa tiene asegurada su permanencia y las direcciones pueden decidir qué contenidos ofrecer. Sin embargo, también es razonable preguntar por los motivos de esas decisiones.
La pregunta es bastante sencilla: ¿qué televisión pública quiere construir la dirección de TV Ciudad?
Levantar un programa no es solamente modificar una grilla. También significa decidir qué contenidos siguen teniendo un lugar y cuáles quedan afuera. La dirección tiene la potestad de organizar la programación, pero debería explicar los criterios que utiliza. ¿Por qué dejar afuera un espacio que durante seis temporadas se dedicó a divulgar ciencia? ¿Qué lugar le asignan a la investigación y al conocimiento quienes tienen la responsabilidad de conducir el canal municipal?
Quizás la ciencia no sea demasiado atractiva para quienes piensan la televisión únicamente en términos de audiencia. No siempre hay una pelea, una discusión encendida o una frase que pueda convertirse en viral. A veces hay un investigador que lleva años estudiando un tema y necesita unos minutos para explicarlo. También hay historias que merecen ser contadas aunque no generen miles de reproducciones.
No todo lo que vale la pena hacer tiene que convertirse en un fenómeno de audiencia. Precisamente para eso existen los medios públicos: para ofrecer contenidos que no siempre encuentran espacio en el mercado y acercar otras miradas a la ciudadanía.
Resulta curioso que sigamos escuchando que China es el futuro, que la inteligencia artificial va a cambiarlo todo, que la tecnología transformará nuestras vidas y que Uruguay tiene que prepararse para los desafíos que vienen. Hablamos de innovación, conocimiento y desarrollo. Se organizan encuentros, se anuncian proyectos y se repite que la ciencia es fundamental para el crecimiento del país.
Cuando se trata de mantener un programa que precisamente se dedica a explicar esos asuntos, las prioridades parecen ser otras.
La ciencia es el futuro del país. Al menos eso repetimos. Para TV Ciudad, por lo visto, no necesariamente tiene que ser parte del futuro de su pantalla.
Tampoco corresponde convertir esta decisión en una acusación de persecución política. No hay elementos para afirmar que responda a una motivación partidaria. La discusión pasa por otro lado: por las prioridades de quienes conducen el canal y por el modelo de televisión pública que quieren ofrecer.
Hay una cuestión que merece atención. Entre la falta de debate, las explicaciones que no aparecen y decisiones como esta, quienes conducen TV Ciudad parecen terminar haciéndoles el trabajo a quienes cuestionan la existencia de los medios públicos. Los argumentos son conocidos: que no sirven, que no cumplen ninguna función, que representan un gasto innecesario o que deberían desaparecer.
Es difícil defender la importancia de una televisión pública si algunas de sus propias decisiones terminan alimentando las críticas de quienes quieren verla desaparecer. En lugar de fortalecer una programación diferente, con pluralidad de voces y contenidos que difícilmente encuentran espacio en otros medios, se termina perdiendo uno de esos espacios.
Los medios públicos no se defienden solamente con discursos sobre su importancia. Se defienden con programación, periodismo, cultura, ciencia y propuestas que aporten algo diferente. También hace falta discutir las decisiones que se toman y explicar por qué se elige un camino y no otro. De lo contrario, la discusión sobre la salida de un programa termina convirtiéndose en una pregunta mucho más amplia sobre el sentido de la televisión pública.
La dirección del canal debería explicar los motivos de esta decisión y qué lugar piensa darle a la divulgación científica en la programación de 2027. No se cuestiona su derecho a renovar la grilla. Se pregunta qué lugar ocuparán la ciencia y la investigación en esa nueva programación.
Seis temporadas de trabajo, entrevistas, investigaciones e historias quedan como parte del recorrido de SobreCiencia. También el trabajo de Gustavo Villa, Alexandra Perrone y Daniela Hirschfeld, junto a Fernando Domínguez y Claudio Delgado. Un equipo que encontró una manera de contar la ciencia y acercarla a la sociedad.
Los investigadores continuarán trabajando, las universidades formando profesionales y los laboratorios produciendo conocimiento. Lo que se pierde es un espacio televisivo que permitía acercar ese trabajo a la ciudadanía.
Al final, todos hablamos de ciencia, innovación y conocimiento. Pero una cosa es repetir que son importantes y otra bastante distinta es darles un lugar.
Porque para decir que la ciencia es el futuro del país siempre hay tiempo. Para ponerla en la televisión, parece que no tanto.


